El Madrid juega con fuego, pero no se quema por Courtois (3-1)
Centro de datos del Real Madrid-Stuttgart
Al Madrid le gusta jugar en el alambre, buscar su propio límite. Como si necesitara esa adrenalina de asomarse a un precipicio en un día de viento huracanado para activarse. Si es en la Champions, competición fetiche, mucho más. No se explica de otra forma el meneo que le metió el Stuttgart en la primera media hora de partido, cuando pudo marcar hasta cinco goles. Por suerte para el campeón, Courtois volvió a hacerse gigante. Una y otra vez.
La puesta en escena de los de Ancelotti, con Carvajal de central, con Bellingham de vuelta, con Rodrygo de titular y con Mbappé entrando por la izquierda, fue muy pobre. La presión, descoordinada, hizo que el equipo se rompiera a las primeras de cambio. Y los alemanes, que sí la ejecutaban con precisión, se hincharon de robar balones en campo rival, especialmente por la banda de un desafortunado Lucas Vázquez.
Así llegaron los mano a mano de Millot y de Stiller, el disparo de Lewelling y hasta el larguerazo de Undav a la contra. El Bernabéu no aguantó más y pitó a los suyos. Fueron Rodrygo y Bellingham quienes entendieron mejor lo que necesitaba el Madrid, y a partir de ahí, más por individualidades que por juego colectivo, llegaron las ocasiones blancas. Incluso casi disfrutó de un penalti, pero el VAR desdijo al árbitro y con razón. El choque se fue al descanso con mejores sensaciones que al principio, pero con el madridismo muy enfadado con los suyos.
El regalo de Rodrygo a Mbappé
Dolidos en su orgullo, encorajinados por haberse complicado la vida sin motivo, los blancos no tardaron ni 30 segundos en demostrarle al Stuttgart cómo se noquea a un adversario: pase de Tchouaméni a la carrera de Rodrygo, conducción del brasileño y a esperar el momento justo para regalar el gol a Mbappé.
Con el 1-0 llegaron los mejores momentos de los de Ancelotti, quien había quitado a Lucas para meter a Militao. El propio Rodrygo, Mbappé y Vinicius, éste con un tiro al larguero, perdonaron el segundo. Vieron entonces los de Hoeness que aún tenían vida y se lanzaron a por el empate. Y aunque Courtois hizo de nuevo de las suyas, ya no pudo realizar más milagros. A la salida de un córner, Undav encontró con la testa cómo batir al belga para firmar el empate.
Los debuts de Güler y Endrick
Quedaban poco más de 20 minutos y todo podía pasar. Agitó el árbol Carlo para hacer debutar en Champions a Güler y a Endrick. Pero quienes se llevaron el protagonismo primero fueron Modric y Rüdiger, el croata asistiendo desde la esquina y el alemán ajusticiando en el área pequeña a su club de formación para colocar el 2-1. También algo tuvo que ver la mala salida de Nübel.
Aún quedaba algo de tiempo, pero ya las fuerzas germanas flaquearon y el Madrid, en una contra, firmó la sentencia con un gol de Endrick. Mejor debut, imposible para el chaval.
Y lo más importante, que a pesar de un mal encuentro, el campeón de Europa se estrenó con triunfo.
Jugador Flashscore del partido: Courtois (Real Madrid).